Hay factores que nos convierten en víctimas potenciales de un delito. Por lo general los delincuentes buscan personas que:
  • Parecen perdidas o están distraídas.

 

  • Ostentan joyas, relojes, bolsas de marca, etc.

 

  • Caminan solas por lugares oscuros.

 

 

  • Van hablando por teléfono, escuchando música o discutiendo.

 

  • Transitan por vías solitarias en la noche.